Martin de Tours

Se celebra el 11 de noviembre.

Del latín martimus = pequeño Marte.

Vivió del 316 al 397. Nacido en Hungría de padre oficial romano, y se enroló a los quince años en la guardia, lo que le llevó a acompañar al emperador a Amiens; allí se sitúa el c´lebre episodio de la capa: un día de invierno, al hallar en su camino a un pobre medio desnudo que temblaba de frío, cortó su capa con la espada y cubrió con una de las mitades los hombros del infeliz; aquella misma noche, Cristo se le apareció en sueños, vistiendo la capa que había compartido y diciendo a Dios: " Tenía frío, pero Martín me abrigó"; impresionado por el sueño, solicitó el bautismo, dejó el ejército y vivió como eremita en la región de Tours, de la que fue obispo.
Su papel, especialmente importante en la implantación del cristianismo en Francia, lo colocó entre los santos que eran objeto de especial veneración por parte de los reyes.
La leyenda afirma que, tras haber tenido una desgraciada caída por unas escaleras, se curó frotándose con un aceite que un ángel le trajo del cielo en una redoma. Con el resto de aquel aceite, que se conservaba en la abadía de Marmoutier, fue consagrado al parecer el rey Enrique IV. La capa de san Martín, es decir su manto, servía de estandarte a los reyes francos cuando entraban en combate; para albergar la reliquia, se construyó en el recinto de palacio un pequeño edificio llamado capilla, nombre que se dio a continuación a las iglesias privadas.
Patrono de los capellanes, de los loceros y los papeleros, san Martín es también patrono de varios millares de parroquias en el mundo entero: sólo en Francia, por ejemplo, existen doscientos ochenta y cuatro ciudades, pueblos o aldeas que se llaman San Martín.
Era constantemente invocado por las mujeres sometidas a las brutalidades de maridos borrachos, numerosísimos en el campo; eso explica que se haya convertido en el principal intercesor para los problemas de alcoholismo.

También se dirigen oraciones a este santo para que vuelvan a casa los perros y los gatos extraviados o para permitirles ser recogidos por personas que los devuelvan.

Son famosos Martin Lutero, Martin Luther King y Martin Heidegger.

Efemerides del 11 de noviembre