Fiacro

Monje irlandés que se hizo eremita en los alrededores de Meaux, se celebra el 30 de agosto; muerto en 670. El santo fue muy solicitado por los reyes de Francia; Luis XIII no se separaba nunca de su medalla y Luis XIV recurría siempre él para soportar los dolores que le producía una fístula en el ano.

Construyó un hospital para los enfermos que iban a consultarle; reteniéndolos dos días, les servía potajes preparados con legumbres que él mismo cultivaba y que tenían la virtud de calmar las hemorroides. Los gorreros, embaladores, floristas, jardineros y hortelanos lo han elegido como patrono. El nombre de Fiacro (fiacre) sirvió para denominar los primeros coches de alquiler porque la casa de la calle Saint Antonie, en Paris, donde se guardaban, lucía una enseña que representaba, al parecer, a san Fiacro, que por ello se convirtió también en patrono de los cocheros y, luego, de los taxistas.

Invocación a san Fiacro

Jesús, nacido en Belén, sufrió en Jerusalén y derramó su sangre. San Fiacro, por el poder de Dios, te suplico que digas y mandes a la sangre que deje de manar, como las aguas del Jordán se detuvieron para permitir a los hebreos entrar en el país de Canaán, y que ordenes al mal que deje de atormentarme, como el diablo dejó de atormentar a Jesús tras haber intentado en vano hacerle sucumbir.

Efemerides del 30 de agosto